De igual a igual

 

De igual a igual

 

Caballera en ruinas ofrece habitación,

templanza y fortaleza, en pública subasta.

 

Atención: prostitutos,

anarquistas furiosamente troquelados,

empresarios permeables,

solemnes criaturas del patio de los pobres.

 

Ustedes son el foco de mi última demanda,

mecida por el viento en la áspera tormenta.

 

El humo inveterado está fuera de juego.

Hospitales grasientos desdibujan la sombra,

la pista y la celada.

 

De igual a igual reclamo la luz del conventillo,

vestida con andrajos y con la lengua floja

de mi andar insolente.

 

La gota del tintero se esfumó

en la cornisa de insulsas factorías vespertinas

y misales secretos abnegados.

 

Mi casa está poblada por estatuas y adioses

apostada a la vera de un trivial desenlace.

 

 

 

 

 

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